Destacado
Home / Noticias / Victoria Galván: “Hay que incrementar los vínculos de la Casa-Museo Pérez Galdós con el público canario”

Victoria Galván: “Hay que incrementar los vínculos de la Casa-Museo Pérez Galdós con el público canario”

La doctora de Filología
española y actual directora de la Casa-Museo Pérez Galdós, Victoria Galván
González, avanza en esta entrevista la importancia de la dimensión del centro
que coordina desde 2013, precisamente en el año en que se cumple el
centenario del fallecimiento del más notable e importante escritor que han
dado las letras españolas después de Miguel de Cervantes.
¿Cuál es su propuesta de gestión como directora de la Casa-Museo Pérez
Galdós?
Que el museo se convierta en un centro de divulgación y conocimiento del
legado galdosiano a partir de los bienes y de los objetos personales de Pérez
Galdós que custodiamos y conservamos en la casa, y que, sobre todo, no haya
nadie en nuestra comunidad —que es nuestro público primero— que no
conozca el patrimonio de esta Casa-Museo y, por ende, con ese acercamiento,
también su obra. Hay que incrementar los vínculos del museo con el público
canario y desterrar los prejuicios que hay sobre la relación de Benito Pérez
Galdós con su tierra, que, aunque parezca mentira, todavía persisten.
El inicio del año de la conmemoración del Centenario del fallecimiento de
Galdós estaba siendo fructífero hasta la irrupción del Covid-19
Sí, podemos afirmar con rotundidad que el 4 de enero de 2020 se batió un
récord histórico de visitas a la Casa-Museo. Íbamos en la buena dirección, pero
los tristes acontecimientos de la pandemia sanitaria nos sitúan en otro
contexto. No se trata de una cuestión solo de visitantes, en un plano
meramente cuantitativo, sino de considerar el valor cualitativo de la visita a la

casa-museo, que se incremente el conocimiento del legado. Nosotros
seguiremos trabajando en actividades y acciones pensando en una tipología
diversa de públicos.
¿La función de los museos ha cambiado en la última década?
Ha cambiado en la medida en que se replantea y se evalúa —algo
imprescindible en cualquier actividad humana— qué debe aportar un museo a
la sociedad en la que se inserta. Por ejemplo, en lo que se refiere al marco
legislativo que afecta a la gestión de un museo en tanto servicio público —leyes
de patrimonio cultural, de igualdad, de contratación, etcétera— se trabaja para
adaptar los mensajes, los contenidos a la nueva perspectiva legislativa, pero
también trabajamos para contar, para llegar a públicos diversos de acuerdo a los
nuevos enfoques museísticos y conceptuales en la concepción de la cultura.
Cuando llegué a la institución, en 2013, las actividades eran mínimas. La
dinamización de actividades pensadas para distintos públicos se pone en
marcha entonces. Y a partir de ahí hemos ido aumentado progresivamente las
visitas. Por ejemplo, tuvimos, en 2014, un incremento del 12-13% con respecto
al año anterior. Básicamente por las visitas de escolares, colectivos y por las
actividades que organizamos, es decir, por la programación, uno de los ejes
fundamentales en el propósito de comunicar, hacer llegar a una diversa
tipología de públicos los contenidos del museo.
¿Qué relación cree que tiene la Casa-Museo Pérez Galdós con los diferentes
actores sociales?
Mantenemos una buena relación con escritores, creadores de diverso signo,
investigadores, artistas, asociaciones, etc. Muchos quieren tener un vínculo con
la Casa-Museo Pérez Galdós, que procuramos sostener y atender. Tenemos
vocación de servicio público. Tenemos además un proyecto maravilloso
impulsado por Ana Méndez, técnico-medio de la casa-museo, para realizar
actividades “sin barreras” o de narración oral con Pini Hernández y el “Cuenta
con Galdós”, que estábamos desarrollando el presente año. La idea es atraer a
aquellos colectivos a los que creemos que hay que darles voz e integrarlos en la
actividad cultural. No solo se trata de que el museo sea un espacio para los
escolares de los distintos niveles educativos, que es un eje fundamental para
dar a conocer el legado galdosiano y nuestro patrimonio, sino además hay que
dirigirse a las personas con distintas capacidades y diversidades.
También hemos iniciado una serie de colaboraciones con la Escuela de Arte y
Superior de Diseño de Gran Canaria, con el Conservatorio Superior de Música de
Canarias o con la Escuela de Actores de Canarias. Creo que lo que tenemos que
hacer es atraer a aquellos perfiles de visitantes y públicos que están lejos del
museo e intensificar estos contactos. Además, trabajamos para mantener e
incrementar la colección galdosiana, y otras que conserva la casa, para su
preservación, de acuerdo a las pautas de la conservación preventiva, para

continuar atendiendo a los múltiples investigadores que de continuo nos
solicitan documentación. No hay que olvidar que la casa-museo posee una
relación notable de manuscritos, galeradas, cartas y otros documentos, que la
convierten en un centro de estímulo crucial para la investigación desde sus
orígenes. Prueba de ello son sus publicaciones y la celebración de los congresos
galdosianos (ya vamos por la XI edición y estamos trabajando para el próximo
en 2021, si las circunstancias lo permiten).
Como museo público, y de acuerdo con los principios de una museología más
actualizada, nos debemos al visitante, al que hay que conquistar y mantener,
hay que intentar ofrecer un mensaje atractivo, que podamos conectar con sus
intereses. En suma, tenerlo en cuenta a la hora de programar y organizar
acciones divulgativas y pedagógicas. Es nuestra obligación responder a la
definición que de museo está recogida en la legislación vigente. Así de acuerdo
a la reciente Ley de Patrimonio Cultural de Canarias (25 de abril de 2019) los
museos son “instituciones de carácter permanente abiertas al público,
accesibles, inclusivas, interculturales y sostenibles, al servicio de la sociedad y
de su desarrollo que, como agentes de transformación social y generadores de
conocimiento, reúnen, conservan, ordenan, documentan, investigan, difunden y
exhiben de forma científica, estética y didáctica, para fines de estudio,
educación, disfrute y promoción científica y cultural, colección de bienes
muebles de valor histórico, artístico, científico, técnico o de cualquier otra
naturaleza cultural”. Esta definición es nuestro horizonte de acción y
compromiso.
¿Cómo explica la evolución de la Casa-Museo Pérez Galdós?
Una de las acciones que más satisfacción me ha proporcionado ha sido el apoyo
a una investigación sobre los orígenes de este centro y la relación de Gran
Canaria con el galdosismo, realizada por Francisco González Guerra, actual
director de la Casa-Museo León y Castillo, titulada ‘La casa de Benito Pérez
Galdós. Apuntes sobre su historia (1894-1972)’, pendiente de publicación. Es
una excelente monografía de 400 páginas en la que ha buceado en la
documentación custodiada en el archivo del Cabildo de Gran Canaria, El Museo
Canario, en prensa y en documentación de la época.
En 1964 se inicia la historia de la casa-museo. Ya desde la década de los
cincuenta se puso en marcha la creación de la misma, con los antecedentes
explicados en la citada monografía. También el museo fue visitado por algunos
investigadores. Desde entonces, el centro se ha ido adaptando a las demandas y
a las exigencias inherentes a la evolución del concepto de museo, a sus nuevos
roles y a su diversa relación con la sociedad en el tiempo transcurrido desde su
apertura al público. Obviamente, no puede ser la misma función que tenía la
institución en los años noventa que la desempeñada en la actualidad. Por
ejemplo, en relación con los recursos humanos, al principio solo estaban en
plantilla el director y un ordenanza. Posteriormente con la llegada de Rosa

María Quintana a la dirección es cuando se amplía el personal destinado al
centro.

La historia de un museo
Desde la muerte de Benito Pérez Galdós existía un consenso para la creación de
un museo dedicado a Galdós entre las personas comprometidas con la cultura y
los poderes fácticos de aquella época. Ya el investigador y docente, Alfonso
Armas Ayala, que luego sería director del Museo, dictó una conferencia en el
Círculo Mercantil, de la que se hizo eco el periódico La Falange, en la que señaló
la necesidad de sentar las bases para la creación del museo, entre otras
propuestas, como la publicación de un boletín, la puesta en marcha de estudios
científicos y de un espacio para ahondar en la obra del ilustre escritor. El Cabildo
de Gran Canaria arranca para la creación del Museo en 1954 con la permuta del
inmueble de la Calle Cano 33, hoy Cano 6, a los Hurtado de Mendoza.
Comienzan de este modo los trámites para convertir la casa de la familia Pérez
Galdós en museo. En 1959 se hace la gestión con El Museo Canario para el
depósito de los muebles y objetos de la habitación que ocupó Galdós en la
madrileña calle Hilarión Eslava, en la que falleció el escritor, propiedad de su
sobrino José Hurtado de Mendoza y del propio Pérez Galdós. También, en ese
año, se acuerda la compraventa de los bienes, mobiliario y efectos personales
del autor de Fortunata y Jacinta, por un importe de 500.000 pesetas, a doña
María Pérez Galdós de Verde. Con esta operación pasan a ser propiedad de la
corporación insular la biblioteca particular de Benito Pérez Galdós, muebles,
pinturas del propio autor y de su colección particular, fotografías, dibujos
originales, la edición ilustrada de los Episodios Nacionales por Mélida, Pellicer,
Lizcano, del propio Benito, dibujos de muebles, edificios y pequeños apuntes
realizados por él. Fueron donaciones de María el manuscrito de ‘Miau’, dibujos
de los ‘Episodios Nacionales’, la alcoba de San Quintín y la correspondencia, con
la condición de que no se muestre a nadie.
El museo fue visitado, entonces, por algunos investigadores, como Joseph
Schraibman, profesor de la Universidad de Princeton. La apertura de la casa-
museo era inminente tal como publicó en mayo de 1960 la revista ‘Mujeres en
la isla’. El 9 de julio de 1960 fue inaugurado oficialmente por María Pérez-Galdós
Cobián, invitada por el Cabildo grancanario, tal como anunciaba el periódico
Falange el 3 de julio. Abrió al público en general el 20 de mayo de 1964 con una
exposición de manuscritos, fotografías, impresos y misceláneas galdosianas,
propiedad de la casa-museo, y contó, además, con la colaboración de El Museo
Canario, el Gabinete Literario, Ignacio Pérez Galdós y Diego Cambreleng.

Check Also

Santiago Gil imparte en la Casa de la Cultura de Guía un taller de escritura, el primero que realiza en el norte de Gran Canaria

El periodista y escritor Santiago Gil impartirá a partir del próximo 23 de abril un …

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies